Un termo eléctrico suele durar entre 8 y 12 años. Hay equipos que pasan de los 15 y otros que no llegan a 6: la diferencia la marcan la calidad del agua, el mantenimiento y cómo se usa. En Almería, donde el agua tiene bastante cal, revisar el ánodo y el depósito marca mucho la vida útil del termo.
¿Qué hace que un termo dure más o menos?
- La cal del agua. El agua dura deja sarro en el fondo del depósito y en la resistencia. El termo tarda más en calentar, gasta más luz y la resistencia acaba quemándose.
- El ánodo de magnesio. Es una barra que se va gastando para que no se oxide el depósito. Si nunca se cambia, cuando se agota empieza a corroerse el propio termo.
- La temperatura de uso. Tenerlo siempre al máximo acelera la cal y el desgaste. Entre 55 y 60 ºC es un buen equilibrio entre comodidad, consumo e higiene.
- La instalación. Un termo sin válvula de seguridad en buen estado, mal anclado o con una presión de red muy alta sufre más y dura menos.
- El tamaño. Un termo pequeño para una familia grande trabaja sin descanso y se desgasta antes.
Señales de que tu termo está llegando al final
- El agua sale turbia, con color óxido o con mal olor.
- Tarda mucho más que antes en calentar o el agua caliente se acaba enseguida.
- Oyes chasquidos o ruidos dentro del depósito (suele ser cal acumulada).
- Hay humedad, gotas o óxido en la parte de abajo del termo.
- Salta el diferencial de la luz cuando el termo se pone a calentar.
- La válvula de seguridad gotea de forma continua.
Si el depósito ya pierde agua, no tiene arreglo: toca cambiar el termo. Una fuga en el depósito no se repara.
¿Reparar o cambiar el termo?
Como regla práctica:
- Merece la pena reparar si el termo tiene pocos años y el fallo es de una pieza: resistencia, termostato, ánodo o válvula de seguridad.
- Merece la pena cambiar si tiene más de 8 o 10 años, si el depósito tiene óxido o pierde agua, o si la reparación se acerca al precio de un equipo nuevo.
Un termo nuevo, además, suele aislar mejor y gastar menos luz que uno con muchos años y lleno de cal. Si quieres más detalle, te lo contamos en ¿merece la pena reparar un termo eléctrico?
Cómo alargar la vida de tu termo
- Revisa el ánodo cada uno o dos años y cámbialo cuando esté gastado.
- Vacía parte del depósito de vez en cuando por la llave de vaciado para sacar los sedimentos.
- Comprueba la válvula de seguridad: debe soltar un poco de agua al calentar, pero no gotear sin parar.
- No lo pongas al máximo: 55-60 ºC es suficiente para el día a día.
- Si el agua es muy dura, valora un descalcificador o un filtro antical a la entrada.
Cambio e instalación de termos en Almería
Si tu termo ya ha dado lo que tenía que dar, nos encargamos de todo: te ayudamos a elegir la capacidad adecuada para tu casa, retiramos el viejo e instalamos el termo nuevo con su válvula de seguridad y las conexiones revisadas. Trabajamos en Almería capital y en la provincia, también en Roquetas de Mar y El Ejido.
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